domingo, 8 de marzo de 2015

Entrevista

Entrevista aparecida en
http://entretiensld.blogspot.com/2014/07/francisco-leon-perou.html


Fecha de Nacimiento 8 de mayo de 1975. Escritor, poeta, editor, historiador, columnista del diario Del País, de Lima, presidente de la asociación cultural Red Artística Sudamericana, director de la revista literaria La City (La Muerte del Silencio Expreso), promotor cultural. Presidente de la Casa del Poeta peruano filial Salamanca de Monterrico. Cursa estudios literarios en la UBA (Universidad de Buenos Aires). Publicó la novela corta “Resplandor Púrpura” (Lima, 2004). El año 2005 obtuvo mención honrosa a nivel nacional en el concurso de Poesía Iberoamericano, Cuento y Dramaturgia 500VL, organizado por el Boulevard de la Cultura de Quilca y la Municipalidad de Lima. Aparece su primer poemario titulado “Ad Gloriam” (2006, Arteidea editores). Publica además con su propio sello editorial (grupo editorial RAS) el trabajo de investigación: “La historia de Salamanca de Monterrico tomo I” (2006), “La historia de Salamanca de Monterrico tomo II” (2008). Obtiene 2 mención honrosa en el concurso mundial de poesía erótica “Bendito sea tu Cuerpo” (2008). Aparece en el compilatorio del mismo nombre. Aparece su plaquette Sandra, con Maribelina editores (2009). Publica su poemario temático “Summer Screams” (2009, Hipocampo editores). El 2012 presenta “La historia de Salamanca de Monterrico tomo III” editado por el Municipio. Edita el compilatorio de nueva poesía ecuatoriana ¡Y quién dijo silencio! De Cristian López. Publica “Historia de Sangallaya” (2012). El año (2013) publica con Altazor editores su segunda novela “Tigres de Papel”. Este año publica la II edición de su novela Resplandor Púrpura, editada por G4eneration, sello de la escritora Silvia Elena Vernengo Prack, en Buenos Aires.

1) Tradabordo. ¿Cuánto hace que escribe y qué lo impulsó a escribir?
Francisco León. Escribo desde los 16 años, poesía, creo que esa es la edad en que una profunda sensibilidad, ligada al desarrollo y cambios del sistema hormonal, nos llevan fácilmente al terreno poético. En esa época estaba más inclinado a la música, tocaba guitarra en una banda de rock psicodélico, entonces uní la necesidad de plasmar mis emociones, en textos, al requerimiento de letras para las canciones.

2) T. ¿Qué clase de lector es?
F. L. Insaciable, leo todo lo que cae en mis manos. Salto de un tema a otro, leo hasta tres libros a la vez. Leo muy rápido, memorizo hasta la posición de un párrafo en el libro, recuerdo incluso, como en una fotografía, el lugar donde puedo ubicarlo… más adelante.

3) T. ¿Cuáles han sido sus principales fuentes de inspiración llegado el momento de escribir – ya sean del campo literario u otros?
F. L. Las fuentes son múltiples y diferenciadas, obviamente. Así, al hacer poesía, la inspiración llega tal cual, en sentido “puro” podríamos decir, depende de la musicalidad que nos brinda el oído interno, o a imágenes imposibles que acontecen en nuestro cerebro. En cuanto al proceso narrativo, la inspiración debe quedar sujeta, pero a la medida, no encorsetada, en relación al tema que se pretende desarrollar. Para lo cual ya tenemos una estructura pre establecida. Recurro al plano onírico, como en la última novela corta que acabo de terminar, titulada: El color que tienen los sueños…

4) T. ¿Cuando escribe, piensa en el « lector », si así fuera, quién / cómo / dónde está?
F. L. Cuando escribo, no pienso mucho en un “afuera”, en este caso en un “lector” como futuro receptor de mis relatos. Mientras voy escribiendo, quedo absorto en lo que el propio texto me plantea, en una retroalimentación continua, ya sea en boca, o pensamiento de los personajes, o del narrador.

5) T. Cuando está falto de inspiración, ¿dónde o cómo la encuentra de nuevo?
F. L. Trato de salir, de escuchar el “respirar” de la vida, y esto se da en las calles, la azul clarividencia, en los amaneceres de parque, tras el ansiado sunset… No soy muy asiduo a bares, ni a lugares donde, supuestamente, debe darse la “alturada” tertulia de escritores. A veces, el disparador para la creación, esa motivación necesaria, proviene de una lectura, una frase, un título. Aunque soy un escritor muy visual es raro que sea una imagen física el detonante.

6) T. ¿Nos puede hablar un poco del cuento traducido aquí?
F. L. La historia de “Jazzmen”, se inicia en el año 2006, cuando tenía un taller de creación literaria en mi centro cultural, allí invité al dramaturgo César Vega Herrera. Como ejercicio, sugirió hacer un cuento cuyo tema giraría alrededor de un billete de diez dólares. Luego, el cuento siguió su propio derrotero, dejando de lado lo pretendido como central en la trama. Así, me centré más en el personaje del músico, en cómo definir el dolor, el sabor absoluto de la derrota. Es un desmentir a la beatífica purificación que otorga la miseria… El personaje del cuento tiene una revelación, pero luego, la realidad, encarnada en la patrona del hotel, donde habita, le demuestra que para algunos, no existe ningún ángel de plata al final del arcoíris.

7) T. ¿Qué impresión le causa saber que su cuento está siendo traducido?
F. L. Una profunda alegría, el francés es una de las lenguas más importantes del planeta, tiene una musicalidad que me apasiona. Admiro muchísimo a autores como Artaud, Foucault, Sartre, y un casi inacabable etcétera. La apertura de posibilidades que trae una buena traducción, es insospechada.

8) T. ¿Qué opinión le merecen las nuevas tecnologías en lo que a literario se refiere?
F. L. Las nuevas tecnologías han reconfigurado la estética, y la percepción de ella, en nuestra época, es imposible imaginar una vuelta atrás en la escritura. El pensamiento del hombre decimonónico no es el mismo que el del actual, la velocidad, el haber superado los límites espaciales, gracias a las computadoras, permiten una simultaneidad que debe ser llevada, y lo será, a la literatura. El nuevo cine, con los monstruosos efectos especiales, los rápidos cambios de planos, etc., generan una adecuación a estas formas de narrar, que no resultan difíciles de decodificar al público joven, esto generará un cambio en la manera de “contar”. También, creo que estas mismas tecnologías han futilizado la existencia, y por ende la literatura. La desaparición de los “grandes relatos” vino aparejada a la desaparición de la “gran literatura”. Esto lo aprovecha el mercado editorial, que nunca pierde, y ahora promueve autores cuyo máximo logro será el lobotomizar a la humanidad entera, desde un alegre trono erigido en base a novelas de autoayuda e insignificancias “bien contadas”.

9) T. ¿Si estuviera en el lugar de Rilke, qué consejos le daría a un « joven poeta / escritor »?
F. L. Le aconsejaría que leyese mucho, pero siempre con un espíritu crítico, que no “compre” verdades de ningún tipo. Le aconsejaría que viva, experimente, y que sea inmensamente feliz, no hay más. Y quizá le cite al maestro William Burroughs: sólo los jóvenes traen algo, pero no será jóvenes por siempre…

Francisco León.
Lima, Perú, 13/07/2014

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